jueves, 23 de junio de 2011

Pio Tamayo.....

El hilo histórico y la lucha de clase de la humanidad nos muestra cómo los procesos revolucionarios a escala mundial han legado conciencias de invaluable talla, y cuyo pensamiento trasciende el paso de los años de manera que sirva de referencia.

En Venezuela, un claro ejemplo de ello está personificado en José Pío Tamayo, tocuyano de extracción acomodada que asumió el pensamiento marxista y lo aplicó a escala latinoamericana, con la finalidad de liberar al hombre y la mujer de los regímenes opresores que imperaban en nuestro continente, y de la cultura esclavista que aún regía en un país agropecuario. Bajo el yugo de Juan Vicente Gómez, Pío se entregó en cuerpo y alma a la tarea de organizar a la juventud. A pesar de que la historiografía burguesa lo muestre sólo como poeta, es necesario reivindicar su carácter militante revolucionario que le permitió convertirse en la columna vertebral del movimiento que sería bautizado como la Generación del 28, y además lo consagró, no como un mártir, sino como el precursor del socialismo científico de nuestra patria.

Sus ideas de avanzada le hicieron asumir una campaña por el Caribe, soportando la persecución política que traería consigo su vinculación al Partido Comunista de Cuba, sin dejar de difundir las ideas socialistas, dando demostración de valentía.

En plena juventud, demostró grandes niveles de conciencia y organización, lo que le costó haber sido apresado y enviado al castillo de Puerto Cabello tras haber camuflado una insurrecta proclama política contra la dictadura gomecista en un poema llamado ‘Homenaje y demanda del indio’. Ni así pudo el dictatorial régimen aplacar su espíritu, pues en la cárcel fundó, respectivamente, escuelas de alfabetización y formación en el marxismo; iniciativas que mantuvo hasta el momento de su muerte a causa de las enfermedades provocadas por el confinamiento y la mengua.

Trascendiendo distancias históricas, la juventud revolucionaria en el siglo XXI debe levantar su espíritu de lucha para reivindicar su pensamiento en el marco de la consolidación de la Revolución Bolivariana y  el ascenso al Socialismo, a pesar de las múltiples trabas que un proceso pacífico de transición muestra a su paso; donde se debe erradicar al reformismo, el anarquismo y a la derecha endógena (todos ellos elementos contrarrevolucionarios). En este sentido, se enmarca la Campaña Nacional Pío Tamayo al Panteón.

Equipo Pío Tamayo
http://www.facebook.com/l/ff506dhoY3Yg7MEqrvlJFPonK3w/twitter.com/%23!/JpsuvLara
Juventud Socialista
Por un Pueblo Militante: ¡Pío Tamayo al Panteón!
El hilo histórico y la lucha de clase de la humanidad nos muestra cómo los procesos revolucionarios a escala mundial han legado conciencias de invaluable talla, y cuyo pensamiento trasciende el paso de los años de manera que sirva de referencia.

En Venezuela, un claro ejemplo de ello está personificado en José Pío Tamayo, tocuyano de extracción acomodada que asumió el pensamiento marxista y lo aplicó a escala latinoamericana, con la finalidad de liberar al hombre y la mujer de los regímenes opresores que imperaban en nuestro continente, y de la cultura esclavista que aún regía en un país agropecuario. Bajo el yugo de Juan Vicente Gómez, Pío se entregó en cuerpo y alma a la tarea de organizar a la juventud. A pesar de que la historiografía burguesa lo muestre sólo como poeta, es necesario reivindicar su carácter militante revolucionario que le permitió convertirse en la columna vertebral del movimiento que sería bautizado como la Generación del 28, y además lo consagró, no como un mártir, sino como el precursor del socialismo científico de nuestra patria.

Sus ideas de avanzada le hicieron asumir una campaña por el Caribe, soportando la persecución política que traería consigo su vinculación al Partido Comunista de Cuba, sin dejar de difundir las ideas socialistas, dando demostración de valentía.

En plena juventud, demostró grandes niveles de conciencia y organización, lo que le costó haber sido apresado y enviado al castillo de Puerto Cabello tras haber camuflado una insurrecta proclama política contra la dictadura gomecista en un poema llamado ‘Homenaje y demanda del indio’. Ni así pudo el dictatorial régimen aplacar su espíritu, pues en la cárcel fundó, respectivamente, escuelas de alfabetización y formación en el marxismo; iniciativas que mantuvo hasta el momento de su muerte a causa de las enfermedades provocadas por el confinamiento y la mengua.

Trascendiendo distancias históricas, la juventud revolucionaria en el siglo XXI debe levantar su espíritu de lucha para reivindicar su pensamiento en el marco de la consolidación de la Revolución Bolivariana y el ascenso al Socialismo, a pesar de las múltiples trabas que un proceso pacífico de transición muestra a su paso; donde se debe erradicar al reformismo, el anarquismo y a la derecha endógena (todos ellos elementos contrarrevolucionarios). En este sentido, se enmarca la Campaña Nacional Pío Tamayo al Panteón.

Equipo Pío Tamayo
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